El rincón oculto

En medio de los Kikos

26 Ene En medio de los Kikos

Aquí, dicen, hay que tener un ojo en el suelo (por el hielo) y otro en el cielo (por los churros de hielo que caen). Es impresionante la cantidad de estos picudos elementos helados que se forman en los tejados y cornisas de cualquier punto de la ciudad.El año pasado ya murió alguno por  la colisión directa en la parte superior de su cuerpo.

No se si lo podreis apreciar, pero en la foto hay un pequeño ejemplo de ellos.

Hoy ha sido un bonito y soleado día de 8 grados (bajo cero). Por suerte los -14 no han llegado hasta que se ha puesto el sol, lo cual ha echo que el día de rodaje en exteriores no fuera tan malo como cabría imaginar. En fin que no me extraña que por aquí anden a sopitas todo el día.

Espero Tato que ahora estés contento…

Hoy he tenido la curiosa ocasión de conocer una rama religiosa y cristiana que hasta ahora solo sabía de oídas: “los kikos”.  En realidad eran las kikas, puesto que dos mujeres representaban esa orden o yo que se como se a llama eso. A lo que voy, que ha sido curioso porque no contentas con ser participes de esa unidad religiosa, he mantenido una tensa charla sobre la fe, jesus y todo lo que lo fundó., en la que han intentado (oh! pobres) llevarme por el camino de la fe (cristiana, por supuesto). Los que me conoceis en estos momentos estareis sonriendo frente al ordenador. Por dios que chicas esas… Que si Jesus para aquí, que si Jesus para allá que si tengo que tener fe en él que si  no poco mas o menos que voy a ir al mismiso infierno, y todo estó sin respetar principio alguno que yo pudiera tener… En fin que la charla a acabado con miradas tensas y una pregunta (todo por parte de ellas): ¿como te llamas? Mi desconcierto ha sido sumo. He respondido la verdad… Todavía ahora me cuestiono si me lo habrán preguntado para rezar por mi (no es la primera que me lo dice) o para hacerme algún tipo de rito pseudo-satánico en el que se me van a caer los dedos a pedazos…  Bueno, tan solo pido precaución por si teneis algún encuentro con estos seres humanos del camino neocatecumenal.

San Petersburgo en verano, dice Geles  que es muy bonito. Y yo le digo, que en invierno es también tirando a precioso. Os invito a que os deis una vueltecita por aquí…

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