Lo primero tranquilizar a todo el mundo. Estamos en San Petersburgo a unos 650 km de Moscú. Todo bien. No encontrábamos muy lejos de la tragedia. Aún nos quedan muchas batallas por lidiar. Muchas gracias a todos, que se que sois muchos, por la preocupación.

Me encuentro comiendo una chocolatina Milka (que he guardado inteligentemente del avión) como única cena por hoy (y yo se de una que se va a alegrar porque así adelgazo un poquito) en la soledad de mi habitacion de Hotel. 2:15 de la madrugada y – 4 grados es lo que marcaba el termómetro del taxi que nos ha traido del aeropuerto. Pero antes, 2 horas en el aeropuerto declarando cada uno de los elementos de rodaje que llevabamos. El maravilloso y desconocido cuaderno ATA.
Rafita no se va a creer cuando le diga que en Rusia hemos conseguido que un policia de aduana acabe estrechandonos la mano al despedirse de nosotros después de habernos pedido un taxi!! Increible. Si algun día viajais a este parco país, lo entenderéis.
Aquí ha nevado que no veas…
(Un cálido beso para aquella que se va a alegrar)